Empezar en un nuevo empleo o proyecto dentro de la misma empresa suele traer consigo un reto importante: la relación con un nuevo jefe. En ocasiones se trata de alguien que ya conocíamos: un compañero de trabajo o un supervisor de otro departamento, otras veces será alguien completamente nuevo. Sea cual sea el caso es vital aprender a comunicarse para mantener una buena relación con el nuevo supervisor.

El foco de cualquier relación laboral tiene que ser la comunicación, sin embargo, cada persona tiene distintos estilos a la hora de relacionarse con los demás lo que puede convertirse en un obstáculo de acuerdo con los expertos en la materia.

Una de las técnicas que recomiendan los expertos es definir claramente cómo se va a dar la comunicación de los avances, logros y problemas que surjan durante la ejecución de un proyecto: reuniones periódicas, videoconferencias, correo electrónico o plataformas de mensajería instantánea como Gchat o Slack.

Para mejorar la relación es recomendable tomar la iniciativa y presentar la estrategia de comunicación al jefe en vez de esperar a que sea el jefe el que establezca cómo va a ser el proceso.

Las diferencias en estilos de comunicación pueden causar roces innecesarios por eso debemos ser siempre asertivos con nuestras expectativas al mismo tiempo que cumplimos con lo que se espera de nosotros. Esto nos permitirá tener relaciones laborales productivas y valiosas.

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