Positivo Tecnologia, el principal fabricante de PCs de Brasil, no pasa por su mejor momento. Las personas cada vez compran menos computadoras personales.

Esta tendencia a la baja en el mercado de PCs agrava la situación de la compañía, de por sí complicada con los planes del Gobierno de Bolsonaro de eliminar los aranceles de algunos productos terminados de electrónica y TI sin hacer lo mismo con los componentes y piezas.

“Es una locura [abolir el impuesto sobre los productos terminados sin considerar los componentes]. Prácticamente destruye la industria”, dijo el jueves 25 de julio CEO de Positivo Tecnologia Helio Rotenberg a BN Americas.

Para colmo, la OMC sancionó la ley de TI de 1991 en Brasil, que da incentivos fiscales a la industria tecnológica del país, quitándole una de sus fortalezas a Positivo.

En este momento, los vientos no son favorables para el fabricante brasileño y requiere mantener una posición de combate firme para continuar siendo competitiva. Esto los obliga a combinar sus habilidades para la innovación tecnológica con su capacidad para el cabildeo político.

El problema de los impuestos a productos tecnológicos

EL presidente Jair Bolsonaro anunció la reducción de impuestos a productos tecnológicos terminados el 16 de junio en Twitter. El objetivo de la medida es estimular la competitividad en Brasil con una reducción 16% al 4% en los impuestos a productos tecnológicos terminados.

Los impuestos a productos tecnológicos hacen que Brasil tenga productos más caros, lo que entorpece el camino a la digitalización y disminuye la capacidad adquisitiva de la población. Para ilustrar el impacto de estos impuestos, una investigación de Deustche Bank Research reveló que Brasil tiene el iPhone más caro del mundo.

Como un primer paso para reducir los impuestos, la Cámara de Comercio Exterior de Brasil (Camex) ya presentó una nueva clasificación para ciertos productos importados. Sin embargo, la medida fue criticada por la industria nacional, por lo que el gobierno suspenderá hasta el 31 de agosto la reducción para discutirla con los fabricantes locales.

Las conversaciones que mantuvo la asociación eléctrica-electrónica Abinee con el Ministerio de Economía influyeron en este cambio de política. Abinee representa colectivamente a Positivo y ha mantenido una oposición fuerte contra la iniciativa de Bolsonaro.

“Estos cambios causan daños sustanciales a la industria en Brasil”, dijo el mes pasado el presidente de Abinee, Humberto Barbato.

Reforma a la Ley de Tecnologías de la Información en Brasil

Hasta ahora, la industria tecnológica de Brasil ha contado con el incentivo de la Ley de Informática, emitida en 1991. Esta ley ofrece incentivos fiscales a las compañías electrónicas y de TI que invierten en investigación y desarrollo y utilizan componentes locales en la producción. Sin embargo, estos beneficios ahora están contra las cuerdas.

El año pasado, la OMC confirmó un fallo contra Brasil por los subsidios contenidos en la ley y solicitó ajustes a las autoridades. Una nueva versión de la ley debe estar lista el 1 de enero de 2020 para evitar represalias por parte de Japón y la Unión Europea.

Según el ejecutivo, el nuevo borrador propuesto por el gobierno “es muy bueno”, ya que mantiene la esencia del texto original y lo alinea con las recomendaciones de la OMC.

De PCs a IoT: diversificación positiva

Durante años, Positivo ha sido la estrella del mercado brasileño de computadoras, enfrentando a gigantes internacionales como los estadounidenses Dell y HP y la china Lenovo.

Positivo Tecnologia se fundó en 1989 en Curitiba. La empresa entró en operaciones durante una época inestable para Brasil, pero la apuesta en el futuro le redituó. Entre 2012 y 2013, el mercado brasileño vendió de 15 a 17 millones de computadoras. Sin embargo, ahora hay una desaceleración en los mercados brasileño y mundial de computadoras personales.

“Ahora las ventas representan un tercio de esto ”, dice el CEO de Positivo Tecnologia. El panorama hizo que el fabricante brasileño decidiera buscar nuevas oportunidades.

Las ventas de computadores todavía tiene un gran peso en el balance de la compañía. El año pasado, Positivo obtuvo $2 mil millones de ingresos por la venta de PCs. Sin embargo, el fabricante cada vez depende menos de este producto.

La estrategia de diversificación comenzó desde 2012, cuando la compañía invirtió en teléfonos móviles. En la actualidad, los smartphones representan el 30% de los ingresos de Positivo. A inicios de 2019, la estrategia de diversificación de Positivo se intensificó.

En enero, Positivo adquirió el 80% de Accept, un fabricante brasileño de servidores y equipos de almacenamiento. Este movimiento le permite contar con una línea de productos tan amplia como la de Dell o HP, sus principales competidores internacionales.

Positivo también ha probado nuevos modelos de negocio, como la renta de computadoras para las empresas, en lugar de venderlas. Este modelo ahora representa el 23% de los ingresos de la compañía.

La diversificación de Positivo también implica buscar innovación fuera de sus fronteras. La compañía de Curitiba ha estado adquiriendo participaciones en startups, pero aceleró esta estrategia gracias al Fondo de Inversión en Información (FIP).

La legislación brasileña exige que las empresas que fabrican en Brasil inviertan aproximadamente el 5% de los ingresos en investigación y desarrollo (I + D). Este porcentaje ahora puede utilizarse para comprar sectores empresariales.

Desde entonces, Positivo ha adquirido participaciones en dos Agtechs. En marzo de 2019, la compañía adquirió el 12% de Agrosmart, que utiliza sensores para monitorear el cultivo, y el 20% de @tech, soluciones tecnológicas para agricultura de precisión, ubicadas en Piracicaba, municipio del estado de São Paulo.

Antes de eso, Positivo ya había comprado participaciones en Eleva, que fabrica aviones no tripulados para la fumigación de cultivos, y Hi Technologies, una startup de tecnología sanitaria qcon equipos que realizan pruebas de laboratorio.

En Manaus, donde se encuentra la fábrica principal de Positivo, el plan de la compañía es crear una incubadora para nuevas empresas educativas.

“Tenemos entre $ 15 millones y $ 20 millones al año para invertir en nuevas empresas”, dice Rotenberg.

“Nos gusta invertir en lo que llamamos tecnologías de jabuticaba, donde Brasil es diferente del resto del mundo”.

Helio Rotenberg, CEO de Positivo Tecnologia

Entre las áreas de diversificación que explora la compañía, la más prometedora es su debut en el mercado de Internet de las cosas (IoT), estimado en $ 1.5 mil millones en Brasil en 2019, según la consultora IDC, y que proyecta llegar a $ 3.7 mil millones en 2022.

Positivo entrará en este sector con una marca de productos para la smart home, donde los objetos están conectados a la web. La marca incluye sistemas de seguridad, lámparas LED Wi-Fi y sensores para abrir y cerrar puertas y ventanas. Todos están organizados en kits fáciles de instalar y con precios competitivos para llegar a la clase media.

El kit que incluye alarma inteligente y sensores inalámbricos se vende en $ 499. El llamado Efficient Home, que viene con bombillas LED con WiFi y enchufes inteligentes, que se pueden encender o apagar de forma remota, cuesta $ 449. Todos los dispositivos están controlados por una aplicación, directamente desde el teléfono inteligente.

La idea de Positivo es replicar con Internet de las cosas la misma estrategia exitosa que marcó su debut en la venta minorista de PC cuando lanzó una máquina lista para conectarse a Internet en 2004. El modelo fue un éxito y catapultó a Positivo al liderazgo de la PC en el mercado brasileño, una posición que mantuvo durante muchos años.

La nueva línea IoT utiliza una táctica similar. Los productos se venderán en kits fáciles de instalar. “Positivo es bueno en el comercio minorista. Está en su ADN ”, dice una fuente de la industria.

Estas no son las únicas iniciativas de Positivo. Rotenberg confirma otros planes para buscar nuevas fuentes de ingresos, pero es lacónico. “Estamos estudiando otros proyectos”, dice el ejecutivo sin revelar cuáles son.

Según una fuente consultada por NeoFeed, la empresa “Está observando mucho el modelo multilaser”. Multilaser opera una gama de más de 3.000 productos electrónicos y de tecnología de consumo, la mayoría de ellos importados de China.

Tres fortalezas de Positivo: Ubicación, ubicación, ubicación

La ubicación de Positivo en Brasil le da a la compañía una ventaja competitiva en la industria tecnológica. Las operaciones de manufactura de la compañía se concentran en una importante zona franca ubicada en Manaos, capital del estado de Amazonas. Más de 600 empresas industriales, principalmente en el segmento de electrónica, están instaladas en esta área.

Cada año, el gobierno permite exenciones de impuestos por valor cercano a $25 mil millones.

Esta semana, en su primera visita a la ciudad como presidente, Bolsonaro indicó que mantendrá las exenciones impositivas para las empresas ubicadas en el área industrial en la propuesta de reforma fiscal del gobierno, lo que contradice la estrategia de su equipo económico de reducir los incentivos tributarios.

El máximo ejecutivo de Positivo elogió la opinión del presidente sobre el área libre de impuestos de Manaos.

La zona franca de Manaos fue creada en 1967 bajo una política para impulsar el desarrollo de la región, ubicada lejos de los principales centros urbanos del país y rodeada por el bosque tropical más grande del mundo.

En virtud del proyecto de ley que creó la zona franca, las empresas que optaron por establecer operaciones allí obtuvieron deducciones fiscales, que incluyen una reducción de 88% en el impuesto a las importaciones y la exención del impuesto a los productos industrializados (IPI), los impuestos de bienestar social PIS/Pasep y el impuesto a las ventas interestatales (ICMS), entre otros.

Zona econḿica de Manaus

Brasil busca resurgir en tecnología

Brasil es líder en la región en innovación y desarrollo tecnológico. Sin embargo, especialistas como Raúl Zibechi señalan que este desarrollo se ha estancado en los últimos años. Como prueba, menciona que en 1980 las empresas de alta tecnología representaban el 10% de PIB, mientras que en 2018 representan solamente un 5.8%.

La capacidad de empresas brasileñas como Positivo para adaptarse a las nuevas tendencias tecnológicas jugará un rol fundamental para que el país mantenga su competitividad como nación emergente. Sin embargo, un papel relevante para lograr este objetivo también le corresponde al gobierno brasileño, que deberá buscar cómo abrir el mercado sin que las empresas brasileñas terminen siendo absorbidas por los gigantes tecnológicos extranjeros.

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