La Inteligencia Artificial es una tecnología clave para impulsar el crecimiento de las empresas y de los países. En América Latina, las compañías reconocen la importancia de invertir en esta área para aumentar la productividad. Además, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha señalado que la AI contribuiría al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de la región.

Al mismo tiempo que la automatización genera posibilidades de desarrollo, levanta preocupaciones por los puestos de trabajo que serán sustituidos en el proceso. Los líderes del sector tecnológico han tocado este tema hasta el cansancio.

Máquina contra Humano: una historia moderna

Elon Musk dijo que los humanos están en riesgo de convertirse meros gatos domésticos si no deciden convertirse en cyborgs. A su vez, Bill Gates ha propuesto que los robots que reemplacen a los humanos paguen los impuestos que los trabajadores sustituidos pagarían. 

El miedo que suscita la automatización no es nuevo. A inicios del siglo XIX, los artesanos ingleses destruyeron la maquinaria que amenazaba sus puestos de trabajo. La industrialización permitió a las fábricas contratar a trabajadoras poco calificadas para hacer el trabajo que a un maestro artesano le tomaba días acabar.

Los trabajadores más especializados, los que están en mayor riesgo de ser remplazados

En la actualidad, los análisis suelen señalar que a los trabajos que requieren menos especialización como los más expuestos a la automatización. Sin embargo, un estudio de la Brookings Institution difiere con esta idea. 

Los trabajadores más educados y preparados son los que correrán el riesgo de ser reemplazados por la IA en un futuro, según los pronósticos de Brookings. Para llegar a esta conclusión, el investigador de Standford Michael Webb diseñó un nuevo método de análisis, al comparar las descripciones de los trabajos con las descripciones de las patentes. 

Las personas con un título universitario corren cuatro veces más el riesgo de ser remplazados por la IA que los trabajadores que solo cuentan con un título de escuela preparatoria. También los trabajadores que se encuentran en líneas de producción están en riesgo.

Mark Muro, uno de los autores del estudio, recordó que muchos roles relacionados con las matemáticas, la ciencia, la tecnología y los negocios están relacionados en tareas como maximizar la eficiencia de la energía o llevar una campaña publicitaria para reducir el costo por click. “Y este es el tipo de cosas que la IA hace mejor”.

A pesar de los riesgos presentes, otros especialistas señalan que no hay necesidad de preocuparse, como el economista de la Universidad de Oxford Carl Benedikt Frey. 

Frey, quien está especializado en tecnología y empleo, mencionó que la IA será más un complemento para las personas que realizan este tipo de trabajo, más remplazarlas. 

El analista Muro también señaló que las compañías ya han invertido mucho en ese tipo de trabajadores bien educados, por lo que los consultarían sobre su futuro. 

“Estoy un poco menos preocupado por los tipos de cuello blanco que de los menos educados que están atrapados en servicios al final de la línea o en la gig economy”.

-Mark Muro, Brookings Institution

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