La reforma de Telecomunicaciones en México de 2013 abrió la puerta para que las pequeñas compañías de telecomunicaciones pudieran competir contra los más grandes. Y en tamaño, ingresos y cobertura, América Móvil es por mucho la más grande del país.

América Móvil es una empresa multinacional mexicana con presencia en toda Latinoamérica y en Estados Unidos, dueña de los principales servicios de telefonía fija (Telmex) y móvil (Telcel) de México, así como el principal proveedor de Internet (Infinitum). El magnate mexicano Carlos Slim Helú es el principal accionista individual de la compañía. 

Malos tiempos para los más grandes

Desde la reforma de telecomunicaciones de 2013, América Móvil ha perdido terreno de manera significativa. Hace diez años la compañía poseía el 75% del mercado en México, convirtiéndose en uno de los mayores monopolios del país.

La reforma de telecomunicaciones, que dio vida al Instituto Federal de Telecomunicaciones, se realizó para balancear el juego. Telmex ya no podría cobrar a los operadores más pequeños por el aprovechamiento de su infraestructura.

Desde entonces, el predominio de Telmex se ha visto reducido en todo el país. La compañía ahora sirve al 48% del mercado y, en algunas zonas de México, ya no es el principal jugador. Por este motivo, el IFT ha decidido que la compañía puede volver a fijar tarifas a los demás operarios, removiéndole un peso de encima a esta compañía que ya tiene más de cinco años de perder valor en el mercado accionario.

Una ayudadita a América Móvil

El IFT puso a consulta el que América Móvil pueda establecer las tarifas en los mercados donde ha perdido preponderancia. Para que se considere así, la compañía debe tener una participación del mercado menor al 50% en zonas geográficas donde haya una penetración de banda ancha fija mayor a 75 accesos por cada 100 hogares. Además, debe haber presencia de más de tres operadores donde al menos dos proporcionen fibra óptica y uno tenga una participación de mercado del 20%.

Estas condiciones se cumplen en 63 municipios del país, que son las ciudades más grandes de la República Mexicana.
La decisión del IFT ha causado polémica. Hugo González de Contraréplica consideró que la medida, en lugar de salvar a Jesús, opta por Barrabás. Por su parte, Gonzalo Rojon de The Competitive Intelligence Unit considera que la medida va contra el sentido original de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión en lo que parece una agenda impulsada por intereses económicos de particulares.

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