En 2020, el trabajo remoto se convirtió en una regla en una gran variedad de empresas. Si bien, muchos auguraban que este había llegado para quedarse, muchos ejecutivos esperan que se pueda regresar a las oficinas lo más pronto posible. Sin embargo, los trabajadores no están tan felices con la idea de sacrificar tiempo con su familia para desplazarse a sus centros de trabajo.

Debido a las medidas de distanciamiento social, el trabajo remoto se convirtió en la regla durante la mayor parte del año pasado. Grandes, medianas y pequeñas empresas tuvieron que adaptar sus procesos de trabajos a esta nueva normalidad. Compañías como Zoom, que ofrecen herramientas para la colaboración en línea, crecieron aceleradamente y se auguraba un cambio radical en la organización de las oficinas. Al contrario de lo que muchos pronosticaban, el trabajo remoto mejoraba la productividad y la calidad de vida de los trabajadores. 

Por supuesto, el trabajo a distancia también tiene sus bemoles. Las videoconferencias excesivas y la borrosa línea entre el tiempo de trabajo y el personal han provocado un cansancio excesivo para muchas personas. Algunos ejecutivos están también preocupados por cómo la colaboración y la creatividad podrían verse afectadas con la falta de interacción cara a cara. Sin embargo, la opinión general parecía abrazar el trabajo a distancia. El CEO de Twitter, Jack Dorsey comentó que los empleados de la compañía podrían trabajar desde casa para siempre. Como en Twitter, otras compañías comenzaron a sumarse a esta política de remote first.

El ímpetu por el trabajo remoto no ha sido general. El CEO de Google, Sundar Pichai, solicitó a los trabajadores de la empresa que permanezcan cerca de las oficinas que tienen asignadas para cuando deban volver a trabajar. Pichai también hizo énfasis sobre la importancia del contacto cara a cara para resolver los problemas más difíciles. Mientras tanto, Tim Cook, el CEO de Apple, presentó las nuevas reglas de Apple para la flexibilidad laboral, las cuales resultaron no ser tan flexibles, con dos días de trabajo presencial. 

En el caso de Apple, los trabajadores protestaron. En una carta colectiva redactada en Slack, los trabajadores de Apple se quejaron por la desconexión que existe en la administración de la empresa con los trabajadores, quienes sienten que no han sido escuchados adecuadamente. En la carta, los trabajadores subrayaron que la falta de flexibilidad laboral los obligaba a escoger entre sus familias, su bienestar y el ánimo de hacer el mejor trabajo, o formar parte de Apple.

Las posturas contrastantes respecto al trabajo en casa muestran que la oficina está lejos de desaparecer. Sin embargo, las compañías que ofrezcan mayor flexibilidad laboral tendrán ventaja al momento de contratar a los mejores talentos.

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