El mercado laboral continúa evolucionando. Aunque la mayoría de las estructuras empresariales se mantienen rígidas, existen empresas que están probando nuevas formas de organización. Una de estas modalidades es lo que se conoce como las empresas sin jefe donde se busca que la empresa sea autogestionada de forma horizontal entre todos los empleados.

Esta tendencia tiene ya algunos años en el mundo corporativo, como lo demuestra por ejemplo la empresa de videojuegos Valve que desde su fundación en 1996 implementa el modelo de autogestión. Para decidir en cuál proyecto se van a enfocar los empleados deben realizar presentaciones y exposiciones donde se toman las decisiones.

Grupo Cygnus a la vanguardia de la autogestión

Sin embargo, en Chile apenas se están empezando a ver compañías autogestionadas como es el caso de Grupo Cygnus, una empresa dedicada al outsourcing, que a partir de este año prescindió de las jefaturas tradicionales en diversas áreas de la empresa como: Seguridad y Prevención así como Contabilidad y Facturación.

De acuerdo con declaraciones de Leire Cosgaya, responsable de la Transformación Cultural del Grupo Cygnus, la implementación del modelo de autogestión tiene que ver con una transformación cultural dentro de la organización donde se busca dar visibilidad a todos los empleados para que tengan una mayor autonomía al mismo tiempo que se valoran sus capacidades.

Una de las principales ventajas de este modelo es que fomenta la colaboración entre los empleados de la empresa. Asimismo, para el empleado tiene beneficios como un mayor acceso a la toma de decisiones dentro de la empresa y la posibilidad de administrar su tiempo y prioridades.

Trabajo en equipo y mayor compromiso

En Grupo Cygnus creen que la autogestión también facilita la coordinación entre los empleados y la transparencia en la empresa donde cada uno de los trabajadores empieza a sentir un compromiso mayor con la empresa. Los resultados se notan casi de inmediato con el incremento de la participación de los empleados.

También esperan continuar expandiendo el modelo de autogestión hacia otras áreas ya que los empleados se sienten vistos y escuchados dentro de la empresa lo que ha generado un aluvión de nuevas ideas, así como un incremento de la productividad gracias a la confianza que se les transmite.

Las empresas sin jefe continúan aumentando y se espera que dentro de los próximos años sean cada vez más comunes dentro del ámbito corporativo ya que el modelo tradicional no funciona para todas las personas mientras que la autogestión ayuda a fomentar el trabajo en equipo y la colaboración.

Paraguay se ha convertido en un destino atractivo para las empresas que buscan abrir nuevas sedes o centros de contacto. Una de las más recientes ha sido la chilena RECSA que dos meses antes de su llegada oficial al país ya cuenta con 200 empleados paraguayos trabajando en servicio al cliente.

De acuerdo con Claudio Astigarraba, gerente de Operaciones de la firma en Chile, destacó la estabilidad macroeconómica del país sudamericano, así como el talento humano disponible ya que en poco tiempo pudieron llenar las 200 plazas que necesitaban y pudieron constatar las capacidades técnicas de los trabajadores paraguayos.

Otra de las ventajas que encontró la empresa al establecerse en Paraguay son las ganas de aprender de los profesionales locales, especialmente los más jóvenes. Esto resulta en incentivos tanto para los trabajadores como para la empresa ya que les permite invertir en la capacitación y formación del talento humano del país.

Por otra parte, Astigarraba, también destacó que el trabajo en atención al cliente permite a los profesionales estudiar y trabajar medio tiempo. RECSA planea contratar al menos otros 200 empleados y la Oficina de Empleos del Ministerio del Trabajo brindará apoyo para la selección de personal en el país con la organización de ferias de empleo.

Una de las economías más sólidas de América Latina es la chilena. Por eso no es de extrañar que sea uno de los destinos preferidos por los inversionistas extranjeros en la región. Actualmente, se considera uno de los países emergentes con mayor atractivo para la inversión extranjera directa (IED). Se estima que el stock acumulado de 300.000 millones de dólares de los cuales España, Estados Unidos, Canadá y Japón suman el 33% del total o 100.000 millones.

Por otra parte, China que es el principal socio comercial de Chile también ha empezado a invertir en el país. La más grande hasta ahora es de 4.000 millones de dólares por el 24% de la participación canadiense Nutrien en la chilena SQM. También mantienen otras inversiones en el área agroindustrial.

BPO y KPO lideran el crecimiento

En general los sectores donde más invierten los extranjeros son servicios globales y tecnología. Específicamente en Business Process Outsourcing (BPO), Knowledge Process Outsourcing (KPO), tecnología de la información, internet de las cosas, computación en la nube y centros de datos.

Desde 1998 hasta el 2019 se han llevado a cabo una gran cantidad de foros con inversionistas extranjeros. El más reciente se realizó el pasado enero donde se presentaron proyectos con valor de inversión de 7.200 millones de dólares con un potencial de crear al menos 1.500 nuevos empleos en el país.

Entre las empresas que participaron se encuentran: Amazon Web Services, Google, Huawei, AndBeyond, Hortifrut, así como de la Asociación de Inversión de Capital Privado de Latino América (LAVCA) y los emprendimientos nacionales Cornershop, Notco y TriCiclos.

En el 2018 el PIB chileno registró un crecimiento de al menos 4% sin incluir el mes de diciembre. Estas cifras colocan a Chile en una posición de liderazgo en la región y por encima de la media mundial para el año pasado. Se estima que el crecimiento continúe al menos hasta el 2020 en todos los sectores productivos del país.